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ESTANDAR DE TRABAJO
Este bello
descendiente de los perros del Duque de Gordon tiene la
andadura de galope continuado pero calmado, un poco
saltarín y menos lanzado que el resto de los setters, no
demuestra la pasión devoradora de ellos, aún siendo un
tenaz y constante trabajador.
La
búsqueda es menos extensa y más detallada, en diagonales
más serpenteantes, la cabeza la lleva alta, con la caña
nasal inclinada sobre la horizontal y la corta cola la
lleva bien tensa y en continuo movimiento transversal, a
ritmo con el galope.
Cuando
entra en un efluvio disminuye la andadura y remonta
serpenteando hacia el presunto origen.
Persuadido de que la caza está ausente, reanuda la
sólida andadura. Si por el contrario se da cuenta de que
dicho efluvio lleva a la caza disminuye la andadura aún
más, de forma que los últimos metros los recorre al paso
y se para en MUESTRA inmovilizándose de forma gradual,
bien erecto sobre las articulaciones, el cuello poco
tenso y la cabeza alta, un poco inclinada sobre la
horizontal, hacia abajo (raramente en la horizontal y
nunca hacia arriba). La cola la leva rígida y tensa,
según la línea horizontal o levemente encima o debajo de
la misma. Una pata anterior queda levemente levantada,
pero muy poco flexionada. |
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Si la zona
de efluvio le da seguridad de la presencia de la caza,
ralentiza en unos pasos y bien erecto, realiza la
enfilada directa a paso rápido, disminuyendo su
velocidad gradualmente y al final muestra como se ha
descrito.
Encontrándose de improviso al lado de la caza, muestra
de golpe, quedando en una pose contorsionada, como
plegado en dos, pero queda habitualmente erecto, con la
caña nasal dirigida hacia la presunta pieza. Sólo
excepcionalmente pliega un poco las patas. La cola está
siempre bien tensa.
Cuando
la caza intenta salvarse caminando, la sigue bien
erecto, conectado a la emanación directa, con calma y al
paso, con movimiento uniforme y manteniéndose al máximo
posible a la misma distancia del perseguido y con un
porte similar al de la muestra. |
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